El nuevo propulsor es un V6 de 3 litros biturbo secuencial con un par motor de 600 Nm y una potencia máxima de 245 CV. Entrega 500 Nm en solo 500 milisegundos a partir del ralentí. Desde la perspectiva del conductor, esto significa el acceso instantáneo al 83% del par máximo.
Exteriormente se mantiene la pureza de líneas de la generación anterior, pero se ha actualizado de forma sutil para dotarse de una imagen más preeminente y contemporánea. Para conseguirlo se han diseñado unas nuevas luces de posición LED configuradas en un perfil escalonado único y característico en torno a las ópticas principales. El nuevo parachoques delantero cuenta con una toma de aire inferior más grande adaptada a la mayor potencia del motor.
En el interior destaca la nueva consola que está inclinada hacia el conductor para mejorar la visibilidad y el acceso a los mandos. Se asemeja más al Range Rover Sport que al anterior Discovery 3. El mando del sistema Terrain ResponseTM se encuentra ahora en una posición más prominente en la parte delantera de la consola central.
En el cuadro de instrumentos se ha incorporado una nueva pantalla de información LCD de 5 pulgadas con tecnología TFT. El Sistema de Navegación Premium adopta una estructura fácil de utilizar a la que se ha incorporado la "guía señalizada". Ésta complementa el mapa de cruces y los iconos de información con detalles de la señalización real que el conductor ve a lo largo de la ruta.
La motorización básica es el 2.7 TDV6 turbodiésel de 190 CV que dispone de tres acabados (S, SE y HSE) y que puede montar opcionalmente el cambio automático CommandShift de 6 velocidades.
El V6 de tres litros dispone de dos acabados (SE y HSE) y ambos montan de serie la caja de cambios automática adaptativa de 6 velocidades.
Los precios van desde los 42.770 euros del 2.7 TDV6 de la versión inicial hasta los 62.000 euros del modelo HSE. Este último modelo va equipado en su campaña de lanzamiento con techo solar, cámara visión trasera y entrada sin llave.