Desde el 1 de julio al 31 de agosto han fallecido 364 personas, 16 menos que en 2009, lo que representa la cifra más baja desde 1962, hace 48 años. Entonces el parque de vehículos era de 1,5 millones, frente a los casi 32 millones actuales y el censo de conductores era de 3,5 millones frente a los 26 millones de ahora.
El número de largos desplazamientos del verano 2010 ha sido de 83 millones, lo que supone una disminución del 3,3% respecto al verano del 2009 en que se contabilizaron 85,8 millones de desplazamientos.
En el mes de julio ha habido 39,8 M. de desplazamientos de largo recorrido lo que supone una disminución del 4,6% respecto a los 41,7 M de desplazamientos en julio del 2009.
En el mes de agosto ha habido 43,2 M de desplazamientos de largo recorrido lo que supone una disminución del 2,2% respecto a los 44,1 M de desplazamientos en agosto del 2009.
Aumenta el número de muertos entre los menores de 14 años. La mitad son ciudadanos de otros países de la UE en viaje de turismo por España. Casi la mitad de las víctimas no usaba sistema de retención.
En el periodo 2001-2010 el descenso de víctimas mortales en carretera durante el verano en España ha sido del 57 %.
Aquel utópico e imposible objetivo de la Unión Europea de reducir en un 50% las víctimas mortales en el período 2001-2010 ya es una realidad si lo aplicamos a la accidentalidad en verano en España.
Es significativo que los ciudadanos han escalonado sus desplazamientos y no ha habido retenciones significativas en las grandes operaciones de salida y retorno.